jueves, 13 de julio de 2017

Felipe Sérvulo, de Jaén, vive en Barcelona, licenciado en Historia, escritor y mucho más.

SIT TIBI TERRA LEVIS escrito por Felipe Sérvulo

Y cuando me di cuenta ya estaba embarcada y en camisa de once varas…
Recibí el libro de Felipe con mucha emoción, las veces que lo encontré en El Ateneo (Ateneu Barcelonés), donde organiza reuniones con el grupo que lidera: El Laberinto de Ariadna, o en otros eventos culturales, me pareció un ser especial, sonrisa franca, humilde, alegre, en fin: luminoso.
Su libro debía ser bueno, los poemas sueltos que había leído de él lo eran.
Ahora, acabo de releer su libro tres veces y me veo tentada a volver a hacerlo varias veces más. Sin embargo, reseñarlo es difícil. Difícil hacerle justicia, difícil transmitir la belleza que él deja caer en esas páginas con la simpleza del ave cuando surca el cielo y la misma armonía del sonido del mar al atardecer… ¿cómo describir algo sublime y etéreo a la vez?
Sérvulo escribe poemas con la cadencia del rosario que rezara su madre. Y, así describe:
                            “mi niñez fue un mar
           donde las olas
           eran de cebada
                              y trigo”


hay etapas de la vida que no pueden ser saltadas por la memoria:
                   regresar sin vida

                   recuerdos de la guerra
                   camaradas

                   y un corazón perdido
en cada hogar
y el tiempo que nunca cambia y todo lo cambia:
                   si ahora llegaras
                   verías un aprendiz
                   de poeta
                   sin crema protectora
                   para tanto desconsuelo
Felipe es un poeta que canta al Sur de España:
                   recibí en herencia
                   esa emoción que llaman sur

                   pero el sur también es un dolor
fCon Inmaculada Jiménez Gamero
y Micaela Serrano Quesada.


y al paisaje:
                   en esta tierra
el sol siempre refulge

prolonga un horizonte
colmado de latidos

de azul a cubierto
en apenas minutos

como si en lugar
de corazón
latiera un paisaje

es que el poeta nos lleva “al campo de trigo” y a ver a “esa joven/ que lee libros piadosos/ la veo entre olivos” o “por la ventana/ que da al jardín/ de los naranjos/ agrios”, al “patio/ y un limonero/ pero ahora /es patria extranjera” por “las calles desamparadas” pues todo su libro nos transmite algo tan simple como que “la melancolía ya es orgánica/ e invade el cuerpo”
                   nunca envejece
                   el recuerdo

                   invade y cada vez
                   se hace más joven
                   cuando me visitas
                   y vienes sonriendo
                   como si no hubiera
                   pasado nada

                   como diciendo

                   buenas noches
                   hijo
                   necesitas algo

                  si
                  
que necesito
aire nuevo

que la respiración
y los latidos
se dislocan
En Radio Mataró

Gracias Felipe por permitir que comente tu libro, al que he tratado como la joya que es, frágil y fuerte al mismo tiempo.
Ha sido un honor y un placer.
                                                         Mónica Ivulich        
                                                         Para Revista GUKA
                                                         DR2017Fr

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FUniversidad de Barcelona con las compañeras
 de Escriptor Escritor Acec y de El Laberinto de Ariadna
Pura Salceda, Elena Peralta Valero y Carmen Plaza.


Felipe también pinta y, aunque él se considera un “acuarelista fracasado” a mí me gustaron sus pinturas y las he agregado a esta nota. También están los enlaces para que vayan a su obra o a buscar su libro, como dije, una joya, tal vez, con destino de ser un clásico de la poesía española.


http://www.librosfrontera.com/shop/sit-tibi-terra-levis/

Para que conozcan más al autor, aquí les dejo biografía y prólogo de SIT TIVI TERRA LEVIS


BIOGRAFÍA BREVE:

Felipe - Sérvulo González Villar, conocido como Felipe Sérvulo, (nacido en Jaén), es un escritor residente en Castelldefels (Barcelona).
Es licenciado en Historia por la Universidad de Barcelona.
Ejerciendo de avi en la
Festa de l'Agrupació de Cultura
Popular de Castelldefels
Miembro de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña.
Presidente del colectivo de escritores El Laberinto de Ariadna y editor del pliego de poesía del mismo nombre.
Ha sido cofundador de los grupos y revistas de literatura Alcudia, Gavina y Alga.
Colabora en medios radiofónicos y escritos como comentarista cultural y ha publicado en revistas especializadas de literatura de América y España.
Mantiene en la blogosfera varias publicaciones de historia, arte y literatura.

Más Wikipedia:

PRÓLOGO

                        ¿Quedan palabras?

Cuando golpea la noticia, los recuerdos vuelven al inicio; cuando los sueños eran posibles y perduraba la pureza, cuando la madre sustentaba la vida, la que con su marcha deja al hombre en una orfandad inabarcable. Ya nada volverá a ser lo mismo.
Nadie entonará la canción de cuna que calme el dolor, aunque la voz se avive dentro con toda su fuerza. Ese sur tan amado no será lo mismo sin ella. El sur de la infancia, las caricias, el sur de los mares por descubrir.
Mis poemarios en la biblioteca Eugenio Trías
 de la Casa de Fieras, en la Feria del Libro de Madrid.

El paso del tiempo lleva a pensar que el pasado fue mejor, porque nos trae la belleza, la misericordia del recuerdo, aromas de tomillo, envuelto en la luz de la juventud, en las noches sentados en junto puerta de la casa, comentando el transcurso del día. Todo estaba bien. El placer de seguir viviendo auroras, y ella que daba algo más que amor.

La soledad, la búsqueda, el dolor y nuevamente el amor, el poeta los desliza sutil, delicadamente en sus versos. Como en las cuentas de un rosario se deslizan los dedos en oración, en busca de las respuestas a tantas preguntas que nadie contesta y tantos ¿valió la pena? Encontramos entre los versos de Felipe Sérvulo olas de cebada y trigo, deseos de volar con cormoranes, amaneceres de mucho silencio, gorriones que buscan semillas y alguna alondra que, elevándose, puede confundir la señal de una brújula.
Verbena Literaria en Viladecans el 21 de abril de 2017

Una constante de levedad recorre desde el título del libro hasta los últimos versos, donde el poeta se pregunta: ¿quedan palabras?/ quién sabe/ cuándo regresaremos.

La levedad es una de las cualidades que Italo Calvino reclamaba para la literatura del tercer milenio. En su ensayo titulado “Seis propuestas para el próximo milenio”, el escritor italiano reivindicaba la naturaleza atómica suspendida en las crestas de las nubes frente a la gravedad de la materia empírica. Requería la levedad como la cualidad de aquello que fluye contraponiéndose a las materias rotundas y densas, aclarando sin embargo que levedad no significa en ningún caso frivolidad.

SIT TIBI TERRA LEVIS. Aunque estas palabras las vemos grabadas en la piedra más grave, se trata de una locución que convoca levedad.
Y en esta levedad encontramos, el exacto momento/ que aparece/ porque así nos lo ordena/ la noche

Con versos conscientes de la gravedad que amenaza el tercer milenio, el poeta contrapone la levedad para dejar la huella en forma de cicatriz señalada en la piel y en el recuerdo. Una aspiración de aire, unas manos de espliego y unos recuerdos del sol entre los lirios de agua.

Felipe no pertenece afortunadamente a esa casta poética que se aloja en la confortabilidad. Ni a esa otra que añora los pomposos cisnes de Rubén Darío. Todo lo contrario; va y viene por la existencia de su obra, fecunda ya en libros y en actividades culturales, sin concesiones. Va por libre. Quien lea sus poemas podrá gozar de una escritura austera y a la vez esencial, donde la calidez y carnalidad están presentes.
Acuarius

Acaso eso de escribir sea para él una indudable búsqueda de raíces de elemental supervivencia. Y el lector quedará impresionado por la dignidad y honda reflexión que acompañan a sus versos.

Quien pergeña esta breve glosa es cada vez más pesimista de que la poesía pueda influir o mejorar a una humanidad perpleja e inconmovible. Pudiera ser. Pero reconoce también que, en ocasiones, leer algunos poetas le reconforta el ánimo y le despierta cierta esperanza. Como en el caso del que hablamos. Parece como si su voz te susurra al oído, arropa tus hombros y te palmea afectuoso tu espalda.

Un poeta que hurga entre los intersticios de las palabras, logrando destellos fieramente humanos, sin énfasis gratuitos, ni tener que engolar su acento poético iluminando de palpitante solidaridad la conciencia del lector en este tiempo ingrato que padecemos.

A Felipe lo podremos encontrar deambulando por la Rambla barcelonesa rememorando, al paso fugaz de una guapa muchacha, el guiño y perfume de Fanny, o lo podemos ver apostado en esa misteriosa esquina de la calle Muntaner, que parece tener cierto ensalmo a la vez recóndito y erótico, o quizás apostado en la barra de un café bebiéndose una cerveza, o meditabundo en el trayecto ferroviario de Castelldefels a Barcelona y viceversa, comprobando, como decía José Luis Borges, que “art happens” (el arte sucede), que si lo aplicamos a nuestra cotidianidad: “la poesía, como el amor, sucede”.

Sin un mar de cebada que sobrevolar. Un silencio que se desvanece en la memoria buscando el astrolabio de los recuerdos, el tuétano de las ilusiones, la brújula del corazón. Ya es verano en nuestra colina. Ando buscando una canción de cuna. Regresar donde los cúmulos son como un pájaro joven que remonta el vuelo. Adiós al mirador de tu ventana. Arjona al fondo.

Algo muere en nosotros y renace de otro modo cuando la vida nos golpea con la muerte, algo cambia profundamente en y con nosotros; se transforma. El vacío que produce la inminencia de la pérdida reivindica otra presencia que lo colme. Es tránsito para quien se fue y para quien queda. Felipe Sérvulo elabora su tránsito con la herramienta más sutil para lo íntimo: la poesía; emprende de su mano el necesario trayecto doloso. Y de este proceso sale trasmutado, renovado. Su relación con quien se ha ido será ya otra, más profunda, más madurada, más definitiva. También su poesía sale renovada; la rotunda experiencia sacude su poesía como agita su alma. Sit tibi terra levis refleja un cambio esencial -en la forma y en el fondo-, un antes y un después en su trayectoria poética. Los versos de su poemario, despojado ya de todo lo superfluo (sin signos de puntuación ni mayúsculas), fluyen ahora encadenados en un único poema, reposan en el recuerdo de quien le dio la vida y lo envuelve todo –todo- con su presencia. El recuerdo es ese lugar nuevo donde se perpetúa: hoy las palabras/se hacen mapamundi/para buscar la calle/donde laten abrazos//para que lleguen/puntuales al corazón/de los que nunca/olvidan.

                                                              Varios autores


Antares
Azul y piedra

                         



En las páginas finales Felipe agradece y dice (sobre el prólogo)

MIL GRACIAS

A Anna Rossell, Maite León, Francesc Cornadó, José Costero y José Antonio Llamas, que han dejado aparcado su ego en la puerta del Ateneu Barcelonés y me han escrito un prólogo colectivo genial y excesivo para mi persona, que rebosa cariño por todos los puntos cardinales.

"calle gótico"

 "catedral Almeria" 


martes, 11 de julio de 2017

PRESENTACIÓN: Romance de Melisenda, novela poética de Antonio Tello.

Organiza: In-Verso ediciones de poesía.
Día/hora: 18 de julio 2017 a las 19,30 h
Lloc: Casa Amèrica Catalunya. Còrsega, 299. Barcelona

ENTRADA LLIURE // ENTRADA LIBRE


Romance de Melisenda, una novela poética de Antonio Tello.


El poeta y escritor argentino Antonio Tello presenta Romance de Melisenda, una novela lírica en la que narra la historia de amor entre una princesa cristina y un músico árabe. Intervendrán en este acto, el poeta y profesor de Literatura española, Ramón García Mateos y la poeta y editora Amalia Sanchís.


Antonio Tello, poeta, narrador y periodista cuya obra es considerada por la crítica una de las más significativas de la literatura argentina del exilio. Desde antes de su destierro Tello creó un universo literario sustentando en el lenguaje potenciado por un estilo muy personal que “atraviesa indemne los distintos géneros literarios que el autor practica con parejo rigor y similar inventiva a la vez que los afecta, los modifica”, según escribe José Di Marco en “Un viaje al poema enterrado en la memoria”.
La narrativa, desde las novelas De cómo llegó la nieve hasta Más allá de los días y ahora Romance de Melisenda, y desde los cuentos de El día en que el pueblo reventó de angustia hasta El mal de Q. y la poesía de Tello, entre cuyos libros destacan Conjeturas acerca del tiempo, el amor y otras apariencias, Sílabas de arena, Nadadores de altura, O las estaciones, publicado también por In-Verso y considerado como una “brillante reformulación del hortus clausus clásico” y Lecciones de tiempo, revelan a un creador original y único, insobornable a modas y tendencias, que se vale de una escritura poética para bucear en lo más hondo de la condición humana.


Romance de Melisenda es una historia de amor entre una princesa cristiana y Ahmed, un músico árabe. Inspirándose en el romance homónimo recogido por Cervantes en El Quijote, Tello narra por medio de un joven poeta astur, Alifonso, las intrigas y luchas por el dominio territorial y espiritual de Europa, en los albores del imperio carolingio, entre cristianos y musulmanes, y en el seno de ambos bandos, que desembocaron en el rapto de Melisenda por el taifa de Zaragoza, la invasión de Hispania y la destrucción de Iruña por Carlomagno, y el posterior desastre de Roncesvalles. A modo de apasionante contrapunto a estas tensiones históricas está la lectura que la propia Melisenda hace de su trágico destino en el entretiempo entre la vida y la muerte.


miércoles, 5 de julio de 2017

Marcos Torrent y sus temas de actualidad

Me encanta leer escritores que más o menos jóvenes, más o menos nóveles, tienen esa escritura clara, precisa, con un mensaje que dice lo que debe decir sin ambages ni metáforas. Como decían en un tiempo: “Al pan: pan y al vino: vino.”

Estos escritores que menciono, entre los que está Marcos Torrent, parecen tener influencia alemana o un léxico adecuado a los textos enviados por el móvil (sin la jerga habitual). Me recuerdan los telégrafos (de hace… tanto) en que se ahorraban palabras y se usaban las más aclaratorias, las mejores.

Las dos historias que leí de Torrent están muy bien armadas, tienen un claro principio retratando los personajes en manera definida, un desarrollo con un final que, no por casi sorpresivo, es menos lógico.
Torrent nos lleva de la mano con amabilidad y destreza ya sea por el pasillo de una escuela como por los vericuetos de la mente del personaje en cuestión.

Sus historias tocan temas muy actuales como el “Asperger” el “bulling”, la frustración y su ira consecuente, entre otros. Los que hemos enseñado en escuelas podemos identificarnos y comprender varios de sus personajes, acompañarlos en su soledad o en las injusticias, ya que estas tramas se dan en escuelas.

Agradezco a Marcos su confianza al dejarme entrar en su literatura y por contestar mis preguntas, a continuación, la entrevista con el autor:

¿Eres escritor de carrera o has seguido alguna carrera?
Disfruto del camino autodidacta. El más sano, en mi opinión, para cualquier persona.                                                      
El actual sistema educativo, por lo menos en Argentina, no hace más que ponernos límites. Intentar obtener el mismo producto final, con distinta materia prima, puede tornarse peligroso. Apagas la imaginación. El sentido común. 
                                                                                                                
Veo muchos padres enfadados. Aprender nunca será hermoso mientras existan cosas como la literatura impuesta o la matemática sin aplicación. Normal la falta de entusiasmo.                                      
 Me entristece pensar en lo bien que podrían aprovecharse tantos años de estudio. Los increíbles jóvenes que obtendríamos luego de cada etapa escolar. Necesitamos una educación más libre.
Hace tres años, empecé una carrera universitaria. “Licenciatura en sistemas”.  Informática. Programar, en mi opinión, puede abrir mucho las cabezas. Estás, constantemente, estudiando todos los caminos posibles ante una determinada situación. Te vuelves, bellamente, loco. Además, por suerte, existe gran libertad al momento de desarrollar un sistema. Es como narrar.
De momento, por decisión propia, mis estudios académicos están en pausa. El comportamiento impermisible que presentan, desde mi punto de vista, gran parte de mis profesores, algunos con una “autoridad” casi incuestionable, me ha dejado mucho que desear con el pasar de los años. Prefiero, actualmente, manejar saberes informáticos también por vía autodidacta.

¿Desde qué edad escribes?
A los doce años, aproximadamente, creé algunas historietas. Tenía un personaje llamado “War” (“guerra” en ingles). Este “stickman”, hombre hecho con palitos, era muy conflictivo. Granadas, cuchillos, bazucas y demás. Un “Chuck Norris”, o “Rambo”, pero de trazos simples. Indestructible.                                            Le dediqué toda una saga. No sé donde estará.

En mis catorce, escribí una diminuta historia de terror de la cual necesité, solamente, la aprobación de mi madre para quedar satisfecho. A rasgos psicológicos, seguramente, podríamos vincular el hecho con mí, en ese entonces, regular desempeño escolar. Puede que haya existido una necesidad de generar orgullo a fin de disminuir la culpa por mis malas notas.
Me acerqué al mundo literario, como nunca antes, a la edad de diecinueve años. Ganar un nobel se me hacía más fácil que escoger una carrera universitaria. Terminé perdiendo el año.                    
Rápidamente, el peso social, “deberías estar estudiando”, me hizo volver al texto. Compré libros de lectura, busqué artículos en internet e intenté soportar la falta universitaria con cursos de informática presenciales.
Mientras sobrellevaba mi “año sabático”, cierto día, comenté con una amiga mi inquietud por escribir una fría historia relacionada al ámbito escolar. La juvenil, y detectivesca, serie televisiva “Teen Wolf”, junto con mis libros de “terror psicológico”, en mi opinión, pudieron haberse fusionado para crear la idea de la cual derivó “Cuando la amistad no importa”. 2013.

¿Vives de la literatura? O ¿Cuál es tu ocupación?
Publiqué mi libro, virtual y gratuitamente, por primera vez, en 2013. Luego, tres años más tarde, decidí darlo de baja para comenzar a re-editarlo. Tenía algunos errores, la narración era bastante superficial y poco se explotaba una historia que daba para más. Por decir algo, a modo de ejemplificar un error, el supuesto protagonista alemán se llamaba “Thomas”.
Edité las líneas hasta alcanzar un alto nivel de conformidad. Mis ansias, está vez, fueron mayores. Decidí publicar bajo la misma temática. Cualquiera, disponiendo de internet, puede leer el texto. Por otro lado, amaría que existiese una versión física, y encuadernada, de mi historia. Hecho que será posible si una editorial me permite mantener la versión digital y gratuita. Cero barreras.
Actualmente, me encuentro trabajando en un proyecto personal relacionado con el “diseño gráfico” y el “community management” (creación y gestión, virtualmente, de una marca).              -

¿Cuándo decidiste que eras escritor?
Catalogarse como “escritor”, en mi opinión, es complicado. Valdría preguntarse qué es lo que te hace “merecedor” de tal título. Algunos lo abordarán, únicamente, por la acción de escribir, otros por generar contenido acorde a ciertas reglas y/o complejidad, cantidad de años en el oficio, nivel de constancia, número de textos creados, etc. Yo, actualmente, haciendo un “merge” (una fusión de cosas), no me considero un “escritor”.

¿Quién te ha influido en tu vida literaria?
La primera vez que fui a una librería, por “pseudo - decisión propia”, tuve el agrado de ser atendido por “Pablo”. Vendedor que, basándose en mis intereses, decidió recomendarme una obra titulada “El experimento”. Texto creado por “Sebastian Fitzek”. “Terror psicológico”.  Sentí que “Pablo”, lector de dicho libro, elogió al escrito con sinceridad. Primera compra.
Con el tiempo, decidí sumar otros “fríos” autores. Entre ellos, “John Verdon”, “Stephen King”, “Aaron Elkins”, “Truman Capote”, “Dylan Jones” y “John Katzenbach”. Algunos, “psicópatas” que, afortunadamente, optaron por escribir.   
                                                                            También tengo libros de “J.K Rowling”, “Edgar Allan Poe”, “John Grisham” y “Norma Huidobro”.
Todo influye. Cada texto.

 ¿Qué temas son tus preferidos? Y ¿cuáles géneros has incursionado?
Siento un atractivo por el “suspenso”. Más, cuando éste se relaciona con el “terror psicológico” y/o el género “policial”. Películas como “Hush” (Mike Flanagan), “Would you rather” (David Guy Levy), “El silencio de los corderos” (Jonathan Demme), “Hannibal” (Ridley Scott) y “Hannibal. El origen del mal” (Peter Webber), pueden brindar horas muy interesantes.
De momento, me siento cómodo pensando dentro de estos géneros. Juegan mucho con la psicología. La mente humana. Lugar donde se descubre el porqué de casi todos los actos. Maldad y bondad. Conceptos que pueden crearse. Venimos al mundo como “hojas en blanco”. Experiencias definirán gran parte de nosotros. Ahí está lo interesante. La historia detrás del hecho.

¿Qué es lo próximo que te gustaría escribir?
Actualmente, no tengo ideas que me quiten el sueño. Preferiría re-editar algunas historias también de mi autoría. Pulirlas. Sería, en mi opinión, lo más sano.                                                                                
La primera mano de pintura no es suficiente para lucir una pared. Siempre quedarán errores. Lo bello está, dentro de las capacidades de uno, en dejar los menos posibles.

 ¿Te sentiste diferente, bien, o como, después de publicar por primera vez?
Me sentí genial. Amo compartir cosas con el mundo. Más cuando hay un bello mensaje detrás. Arriesgué la retribución monetaria a fin de aumentar la cantidad de público. Quité barreras.         
Me ha leído una habitante de Portugal que es oriunda de Chile. Dudo haber dado con ella mediante un sello editorial. Gasto menos viajando en “clase turista”. Da para más vuelos.

¿Qué le dirías a alguien que quiere publicar su primer libro?
A nivel escritura, hay que poner muchas cosas sobre la mesa. Distintas oraciones pueden explicar lo mismo. Sin embargo, impactará mejor la que posea una construcción más “profunda”.                 
Dentro de la edificación, uno debe cuidar la ortografía. Combinaciones, por buenas que parezcan, nada serán si éstas carecen de su debida acentuación. “Microsoft Word” puede ser muy útil.
Utilizar, en exceso, palabras inusuales puede cansar al lector. Pasarán más tiempo leyendo el diccionario que tu historia. Trata bien sus bellos cerebros. Enseña con cuidado. Que lo disfruten. Escribe, en primera pasada, lo mejor que puedas. Tendrás, a futuro, menos errores que corregir.  Diviértete. Trabajas en la creación de un mundo. Pura libertad.
con sus hermanas
Una vez termines, investiga cómo obtener “Derechos de autor”. Protege tu escrito aun éste siendo gratuito. Podrían, legalmente, quitártelo. Incluso, querer cobrar por él. Ahórrate disgustos. Existen organismos, en cada país, donde puedes registrar tus obras. También, al menos virtualmente, sitios donde solicitar un registro a nivel internacional. Ambos trámites son importantes.

¿Te gustan: los animales, los deportes, la música? ¿Cuáles?
Todos los animales son increíbles. Peor sería el mundo sin ellos.                                                                               Existen comportamientos que suelen fascinarme. Osos, por ejemplo, jugando con humanos. Quisiera saber cuánto, en verdad, tenemos de distinto. Tal vez se tenga más amigos.                       También, creo yo, las divisiones territoriales deberían ser más justas. Les han quitado mucho.
Deportivamente, me aburre el papel de espectador. Disfruto, casi únicamente, estar en el juego. Fútbol, básquet, “paddle” y/o vóley. He soltado buenas risas. Todo sea por divertirse.                      
El ambiente competitivo me incomoda. Ganar, como perder, es más agradable habiendo disfrutado del juego. Además, las dotes de cada uno se muestran mejor a falta de presión.
A nivel musical, gozo de muchos géneros. Encasillarte no hace más que esconderte placeres. Compraría, por ejemplo, un “CD” con canciones, entremezcladas, de “rock”, “reggaetón”, “clásico”, “rap” y “pop”. Basta de prejuicios. También puedo jugar a bailar “electrónica”.

¿Qué lugar del mundo prefiere para vivir?
Nunca he salido de Argentina. Poco de Buenos Aires. Rumores existen de una vida más tranquila sobre otras provincias de mi tierra. Lindo sería nutrirme de experiencias. Conocer.                                 
Mundialmente hablando, aceptaría cualquier país que trate mejor la vida de sus ciudadanos. Necesitamos una real aristocracia no hereditaria. Gente sobresaliente por su sabiduría y nobleza.

Si tuvieras que comenzar de nuevo, ¿qué cambiarías?
Si hablamos de volver el tiempo atrás, nada cambiaría. He ganado gran experiencia tal cual se hicieron las cosas. La clave siempre está en aprender de cada paso dado sin importar su dirección. Aciertos, junto a errores, marcarán nuestro camino.



jueves, 15 de junio de 2017

PEPA ROMA, periodista, viajera, escritora española y su última novela.

Me resulta casi fácil y agradable abordar la nueva historia que Pepa Roma nos presenta en forma de novela: “Una familia imperfecta”. Esto se debe a que la protagonista (Cándida) es, más o menos, de mi edad y en muchos aspectos nos parecemos: 
Tiene una madre absorbente, autoritaria, un padre apocado y buen mozo, un hermano menor apegado a la madre, una tía que la ama y protege. No siente que pertenezca a ningún lado. Ambas llegamos como hijas de mujeres casi emancipadas y digo casi porque, si bien eran emprendedoras, negociantes entusiastas, etc., aun necesitaban de un hombre a su lado para sentirse respetadas y seguras.

Además, la descripción de Barcelona, la historia sobre la guerra previa a Franco y lo vivido después, han cambiado mi concepción de esa ciudad casi por completo. No veré (por ejemplo) a Las Ramblas como un lugar turístico y “for export only” nunca más y, como este, muchos lugares barceloneses han tomado un tinte y un cariz diferente gracias a la pluma de Pepa Roma.

Porque la historia en sí es una vía para retrotraerse a un tiempo de juventud, de revolución, de infancia y adolescencia que no volverán, por suerte, en la mayoría de las veces. Retrotraerse incluso a las vidas de sus antepasados. 
   
                                                 
Es un desempolvarse de enconos, falsedades, traiciones, enredos… toda esa trama que cada familia guarda disfrazándola de reliquias ancestrales. Es ese ajuste de cuentas con lo que somos y no fuimos, con lo que dejamos de hacer… con la vida que se acerca a un final indecoroso… Es un aprendizaje.

   También es descubrir ese secreto que cambió su personalidad, su relación consigo misma y con los demás. Develar esa verdad que la liberará después de tantos años, tantas pesadillas, huidas, rencores, tanta vida y tanta muerte…

Ella no es aquella “mujer rota” de la que dijera Simone Beauvoir: “La mujer rota es la víctima estupefacta de la vida que ella misma se eligió: una dependencia conyugal que la deja despojada de todo y de su ser mismo cuando el amor le es rehusado”. Cándida es una mujer golpeada, pero su dolor y fortaleza la enaltece, se levanta como una heroína rebelde en su propia revolución espiritual.

Cándida también denuncia, nos muestra cómo la guerra, la política, la revolución… siempre sirve a intereses de unos pocos. Denuncia la mala atención que ofrece el sistema médico en la actualidad, la confusión que brinda la globalización para la gente en general y los de tercera edad en particular. Cándida nos sorprende con la fuerza de su testimonio.

Cuando ya podríamos creer que termina la historia de esta mujer que va perdiendo a sus seres mas cercanos, que descubre los entretelones de su propio drama mientras se despoja de creencias y dudas… cuando entendemos que todo acaba… nos equivocamos. La historia de Cándida recién se inicia.

Es una novela tan bien estructurada que hace que una vuele sobre sus capítulos y sus casi cuatrocientas páginas, en cada una hay claves, lecciones, secretos, acusaciones, suspenso, confidencias… todo lo que da a una historia su grandeza, más allá de la acción, del sexo, los conflictos…

Termina de convencerme que Pepa Roma es una escritora excelsa, su manejo de lenguaje sobrio y colorido a la vez.

Agradezco enormemente la confianza de Pepa Roma por entregarme su libro para reseñarlo. Lo he disfrutado.

Párrafo de la novela:
“Paseando por la ciudad que me vio crecer, me siento una turista en mi propia vida. Pero cuando estoy en Madrid, digo que soy de Barcelona. Allí donde he ido con mi marido, Londres, París o Roma, he dicho que soy de Barcelona. Ahora siento que nunca he estado aquí menos paso de lo que he estado en Madrid, lo que hoy me hace sentir de lo más extraña en un debate político, sobre la independencia, como si ya no fuera del todo catalana. Pero como tampoco me siento de ningún otro lugar por fuerza, he de concluir que es conmigo con quien algo va mal. Algo que no encuentra acomodo en ninguna parte.
Al llegar a la calle Tuset, recuerdo con nostalgia el primer sabor a una cierta libertad, una libertad todavía limitada, cuando al salir del colegio de monjas dejaba el uniforme en casa de una amiga y os veríamos con nuestra primera minifalda para venir a La Cova del Drac. Ahí sí tendría ya catorce o quince, tal vez dieciséis, cuando un beso deja de ser un juego de niños para convertirse en exploración del deseo. Pero no para mí.”


Biografía de Pepa Roma:
Nacida en La Sentiu, Lleida, España. A los siete años se trasladó a Barcelona con su familia, donde estudiaría Ciencias de la Información y Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Barcelona.

En 1970-1, vivió un año en Londres para continuar con sus estudios de Lengua y Literatura inglesa, iniciados en el British Institute de Barcelona, culminándolos con el Proficiency in English. Un diploma que se añadía al de la Universidad de Toulouse sobre lengua francesa.

Antes había viajado ya a distintos países europeos con su madre (Italia, Francia, Suiza) y emprendido un viaje sola a los 16 años a París. Fue en los albergues de juventud de París y poco después en el Londres de los hippies donde descubriría las posibilidades de viajar con muy poco dinero y las rutas seguidas por los viajeros de la época. Tras su regreso a Barcelona y al terminar COU, en agosto de 1972 salía de casa con dirección a la India decidida a dar la vuelta al mundo.

Gracias a ello, a los 22 años, había ya vivido un año en Londres, un año en Australia, tres meses en California, seis en la India, y culminado su proyectada vuelta al mundo.

En Australia, hizo un curso de fotografía en la Universidad de Sydney. Tras comprarse su primera Nikon en Singapur, proseguía viaje por el Extremo Oriente y el Pacífico; y hacía sus primeros reportajes sobre Indonesia, Taiwan, Corea, que serían publicados a su regreso a España en revistas como Jano, Algo o La Gaceta Ilustrada -en la que publicó las primeras imágenes y reportaje sobre Bali que se veía en España.
Así pues, estaba haciendo ya de periodista antes de saber que iba a estudiar periodismo.
Tras su regreso a Barcelona en 1974 para matricularse en la universidad, seguiría realizando numerosos viajes, entre ellos uno a África de seis meses -en una travesía con otros dos amigos que les llevó a cruzar el Sahara argelino en una camioneta y recorrer Mali, Alto Volta, Ghana, Costa de Marfil, Senegal.
Fue al regreso de África a fines de 1976 cuando retomó sus estudios en la Universidad y se integró en el equipo de TeleXpres -periódico mítico de la transición barcelonesa, donde había estado previamente en calidad de estudiante en prácticas, además de en La Vanguardia.
Al cerrar TeleXpres, a principios de los años 80, y ya con el título universitario de periodista, volvió a colgarse la mochila a la espalda para recorrer Turquía -donde se quedó otros tres meses- y diversos países del mundo árabe, entre ellos Túnez, Libia, Marruecos, Irak, Egipto, Jordania, etc. para trabajar en ellos como periodista por cuenta propia o free-lance. De ese periplo volvió con entrevistas a personajes como el primer ministro tunecino Nuira y el hijo del presidente Burguiba, así como numerosos reportajes que fueron publicados en diversos medios, entre ellos, Diario16 y La Vanguardia.

De regreso, en 1981, se integraba de nuevo en la redacción de un periódico, esta vez de “El Periódico de Catalunya”.
En 1983, dejaba Barcelona para ir a trabajar en TVE en Madrid -Telediarios e Informe Semanal-. Desde entonces, ha trabajado también en otros de los principales medios de comunicación españoles, como Diario16, El Globo, El País, una tertulia de Catalunya Radio, etc.
Aunque ha cubierto áreas tan diferentes como política española, cultura, o entrevistas para las páginas del domingo, la relación con diferentes culturas y continentes continuaría a lo largo de su carrera periodística como enviada especial a diversos escenarios para cubrir acontecimientos de actualidad mundial. Entre ellos conflictos como la guerra Irán-Irak o la revuelta marroquí de Fez en 1990; elecciones, referéndums y procesos de transición democrática en India, Filipinas, Corea del Sur, Sudáfrica, Chile, Argentina, Países Bálticos, Guatemala, Argelia, etc.; fenómenos sociales como la revolución conservadora de Reagan en EE.UU.; el auge del islamismo en países como Marruecos, etc.

En calidad de entrevistadora para las páginas del domingo o contracubiertas de diferentes periódicos, además de personajes de diferentes campos de la cultura, la ciencia o la política española, destacan las realizadas a mandatarios internacionales como Nelson Mandela, Carlos Menem, Fidel Ramos, V.P.Singh, o tan determinantes en la política internacional como Michel Camdessus, el ex director general del FMI, o Mike Moore, director general de la Organización Mundial de Comercio.

Su experiencia en periodismo le ha llevado asimismo a trabajar como Directora de Comunicación en el Ministerio de Medio Ambiente (primer gobierno de Zapatero, 2004-8) y, anteriormente, como Directora de Comunicación del Ministerio de Justicia (1993-96, último gobierno de Felipe González), Así como en la Exposición Universal de Sevilla 1992, como subdirectora de Tele-Expo, la compañía formada por Televisión Española y Canal Sur para la difusión televisiva de Expo’92.

Su primera incursión en la literatura fue con un relato breve “Adios Estambul”, accesit del XIII Premio Antonio Machado (1989), al que siguió en 1990 la novela corta “Como desaparecer sin ser visto” (Exadra).

En 1997 obtenía el Premio Andalucía de Novela con “Mandala”, novela publicada ese mismo año por Alfaguara. En 2011 ganaba el Premio Azorín de Novela con “Indian Express”, publicado por Planeta. Su última novela ‘Una familia imperfecta’ ha sido publicada en abril de 2017 por la Editorial Espasa.

Entre sus libros figuran también otros de ensayo, como “Jaque a la Globalización. Cómo crean su red los nuevos movimientos sociales y alternativos” (Grijalbo 2001), en el que se reúne mucho material periodístico de primera mano recogido en diferentes partes del mundo; “De profesión, periodista. El diario como escuela taller” (Anaya, 2000); “La trastienda del escritor. Una vocación y un oficio” (Espasa Hoy, 2003); “Hablan Ellos” (Plaza & Janés, 1998). Ha sido también editora y coordinadora del libro “Ser Hombre” (Temas de Hoy, 2001), así como de la colección Modelos de Mujer de Plaza & Janés.

Presentación de su libro y Sinopsis:

En PÚBLICO:

Pepa Roma presenta en Madrid su cuarta novela, 'Una familia imperfecta'
La periodista, que ha ahondado en las relaciones de poder existentes en un clan catalán, estará acompañada por Juan Cruz.
MADRID 15/05/2017 23:28 Actualizado: 15/05/2017 23:31 EFE

La periodista Pepa Roma presentará este martes en Madrid su cuarta novela, Una familia imperfecta, donde retrata y ahonda en las relaciones de poder existentes en un clan catalán. El acto tendrá lugar a las 19 horas en la Librería Alberti (calle Tutor, 57) y contará con la presencia de Juan Cruz.

Roma, quien ha dado la vuelta al mundo y entrevistado a grandes mandatarios internacionales como Nelson Mandela, explicaba en una entrevista que también ha querido desmitificar la figura de la madre, "algo que todavía hoy es tabú" y rendir un homenaje al espíritu catalán "emprendedor y con talento".

Con tintes autobiográficos, en Una familia imperfecta narra la peripecia vital de Cándida, hija mayor de una familia acomodada venida a menos. La mujer reside habitualmente en Madrid y debe volver a su Barcelona natal para acompañar a su madre, una mujer despótica y resentida, en los últimos meses de su vida.

También muestra el día a día del hermano de Cándida, Ángel, un hombre enfermo de cáncer, y de la tía Rita, una mujer ya anciana, emancipada en su momento, que no soporta a su cuñada y madre de la protagonista.

La autora leridana, residente en Madrid, ha comentado que todo empezó a tomar forma al ver "cómo se desmorona una familia", con unos progenitores ya mayores, de los que una hija debe ocuparse y que, a la vez, son "los últimos testimonios vivos de una época, lo que tiene un valor extraordinario".


MUJER de HOY, entrevista.
Hablamos con la escritora que vuelve con su última novela: Una familia imperfecta.

Tras dedicar sus dos últimas novelas a su adorada India, esta viajera irredenta y colaboradora de Mujerhoy vuelve a casa con Una familia imperfecta (Espasa), la historia de una mujer que lo pierde todo excepto su historia, ambientada en los escenarios juveniles de la escritora: la Lleida rural y Barcelona.

Mujerhoy: Hacía mucho que no escribía novela, desde Indian Express, en 2011. ¿Por qué tanto?
Pepa Roma: Tardo años en darle forma definitiva a una novela. Además, esta se ha cruzado e impuesto mientras escribía otra, con tanta fuerza que tuve que dejarlo todo por ella.

Mujerhoy: También vuelve a los escenarios de su pasado. ¿Por qué?
Pepa Roma: Tras dar muchas vueltas por el mundo, esta novela es literalmente un regreso a casa. Supongo que responde a la necesidad de indagar en las propias raíces e identidad. Esas sagas familiares que te cuentan los padres, que antes no había querido escuchar, han adquirido una importancia extraordinaria para mí a medida que han ido desapareciendo los testimonios vivos de la historia. Esto me ha hecho sentir la depositaria de esta memoria. Por otra parte, el doloroso secreto de infancia de Cándida, la protagonista, trata de reflejar la necesidad que tenemos todos de enfrentarnos a aquello de lo que huímos si queremos llegar a ser libres.
“Para ser libres, todos tenemos que enfrentarnos a aquello de lo que huimos"
PEPA ROMA
Escritora
ENTREVISTA a PEPA ROMA en MUJER de HOY


Mujerhoy: ¿Cuánto de esta novela es inspirado por sus propias vivencias?
Pepa Roma: Para mí, una novela surge a partir de la necesidad de desentrañar una situación o un dilema vital. Para que resulte intensa y auténtica tienes que hablar de lo que conoces y eres capaz de interiorizar. Pero ello no significa que lo que le pasa a Cándida me haya sucedido a mí. Sí trato de ser fiel, en cambio, a la memoria de nuestra historia colectiva.

Mujerhoy: Una familia imperfecta relata un momento vital triste: aquel en el que los hijos se convierten en cuidadores de sus padres.
Pepa Roma: Sí, y precisamente para mí, que desde joven me dediqué a viajar e hice de la libertad bandera, ha sido un shock descubrir que hay responsabilidades que en un momento se imponen sobre tu propia vida. Sucede cuando llega el momento de cuidar y despedir a los padres. Y las mujeres seguimos siendo las cuidadoras, lo que hace de nosotras acompañantes hasta el final y sacerdotisas de la buena muerte.

Mujerhoy: Curiosamente, ese derrumbe familiar sirve a la protagonista para resolver el misterio de su niñez. ¿Hay que desprenderse de todo para encontrar lo esencial?
Pepa Roma: Sí, me doy cuenta de que todas mis novelas buscan lo mismo: llegar a lo esencial de lo que eres y de lo que importa en la vida. Son un viaje íntimo o de iniciación a la vida.

Mujerhoy: Otro tema central es la relación madre-hija. ¿Por qué?
Pepa Roma: En las hijas, toda la forma de ser está marcada por su mandato. Las madres terribles, como la de la novela, son más frecuentes de lo que yo creía. La furia de ciertas mujeres puede llegar a ser terrible. Pasa que cuestionar la figura de la madre es tabú: el mito nos las presenta como intrínsecamente nutricias y bondadosas. Pero las madres modelo no existen.

Mujerhoy: Una historia que habla tanto del carácter catalán, ¿cómo cree que será recibida por sus familiares y amigos de allí?
Pepa Roma: La reacción de tu gente, de tu pueblo, siempre es la que más te importa. El miedo es muy grande. Por ello es tan difícil escribir sobre ello y lo pospones hasta que, como escritor, te sientes obligado a hacerlo.

RESEÑA, diario EL PAIS:
La periodista y escritora Pepa Roma, en la presentación de su nuevo libro, 'Una familia perfecta', en Madrid. CARLOS ROSILLO

Anda estos días Pepa Roma surfeando la cresta de una ola que parece eterna pero que, como todas, romperá y se hará añicos algún día. Una ola de dolor y de calor y de agradecimiento que la tiene en carne viva. Se debate en la montaña rusa de emociones de haber recién enterrado a su marido y maestro, el periodista Miguel Ángel Bastenier, y de haber presentado, esta noche de martes su propia y nueva criatura literaria. Una crónica de los secretos y mentiras que habitan tras las puertas de las casas. Un retrato de tres generaciones de una familia que no tiene por qué ser la suya, pero que pudiera ser la de cualquiera. Una crónica de las pérdidas y los duelos que, ley de vida, nos esperan implacables en los recodos del camino y que a ella misma, “eterna adolescente viajera” hasta casi los 60, la han puesto de golpe, como nos pondrán a todos, en su sitio.

Todo el mundo cree que todas las familias son felices menos la suya. Ese es el origen del título Una familia imperfecta (Espasa) -esa redundancia- de la nueva novela de la escritora y periodista Pepa Roma, nacida y criada Sant Gervasi, el barrio bien de la burguesía de Barcelona que, tras sus elegantes fachadas, esconde, como todos, lo mejor y lo peor de la condición humana. Cándida, la hija pródiga y exitosa afincada en Madrid, vuelve a casa a ocuparse de su madre y de su hermano enfermos y se encuentra con una familia y una ciudad que ya no es la que era. O sí, pero que en la decadencia y el impudor y la intimidad extrema de la enfermedad y la muerte enseñan su verdadera cara.



Pertenece Pepa Roma a una generación de mujeres que fueron a la vez alentadas y reprobadas por sus madres. Recibieron de ellas, que apenas lo estrenaron en la República para después sufrir su amputación por la dictadura, el mandato de ser libres, pero sin olvidar que en su casa, penando, había una mártir que no pudo. “Muchas de nosotras, para crecer, tuvimos, además de los hombres, que independizarnos de nuestras madres”. Así explica Roma el “ajuste de cuentas” con su pasado que supone su novela, a la vez que define la orfandad como la verdadera frontera entre la adolescencia y la edad adulta. Esa que estrenará, supone, cuando la ola en la que se halla estos días rompa por fin en espuma y la deje frente a la nueva playa de su vida.